EL MUNDO MUSICAL DE LAS HERMANAS VERA
publicado a las: 1:35 p.m.
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EL MUNDO MUSICAL DE LAS HERMANAS VERA
El miércoles próximo, la Orquesta sinfónica de la Provincia de corrientes habrá de acompañar, por primera vez en su historia, el canto chamamesero. Será cuando Rafaela y Bonifacia Vera – conocidas por el rubro artístico de Hermanas Vera canten “Corrientes poty” (“La flor de Corrientes”), en el Teatro Vera, de la capital de la vecina provincia.
Este suceso se enmarcará en el recital de la celebración de los 25 años con el canto de las Hermanas Vera, por llevarse a cabo en dicha sala y en el que se prevé la presentación de diversas otras figuras que acompañaron a este singular dúo femenino, en diversos momentos del cuarto de siglo que están cumpliendo como cantantes.
Fue, en efecto, en 1969 que resultaron consagradas por el público en Santo Tomé, en la correspondiente edición del Festival del Folklore Correntino. Fotos de la época muestran a una Rafaela adolescente y una Boni casi niña, en el escenario del anfiteatro “Genaro Berón de Astrada”.
Pero, ¿dónde radicó y radica el motivo del éxito fulminante y de la permanencia en el gusto del público por parte de las intérpretes?.
Varias son las explicaciones que podrán ensayarse. La forma del dúo que ellas aplican, es la habitual, con una primera voz que se encarga de la línea melódica y una segunda que apoya a aquélla. No son habituales, en cambio, las cadencias y los matices. La segunda voz es un bajo profundo, tal si fueran los sonidos extraídos por los dedos de la mano izquierda de un bandoneonista. La primera voz, en tanto, jamás perdió su esencia telúrica, su raigambre tradicional, algo que es común a ambas. Y por más que fuese probable que ambas hubieran estudiado técnica vocal, años después de consolidarse el dúo, durante alguna de sus largas estadas en Buenos Aires. Y aunque en los últimos trabajos grabados asomen en su repertorio piezas musicales concebidas con un sentido moderno de la composición.
Allí, tal vez, estriba parte de la explicación del por qué del éxito continuado de estas hermanas nacidas en modesta cuna, en la zona de campo del departamento General Paz, Corrientes. Después, la familia – numerosa familia – se radicó en Caá Catí, cabecera de dicho departamento.
Otra explicación acaso se halle en la sencillez de quienes hoy constituyen figuras de relieve en el cancionero chamamesero. Rafaela y Boni nunca ocultaron, es más, cuentan con indisimulado orgullo, que su padre, Félix Vera, era jinete imbatible de las cuadreras que se armaban en la zona, que eran muchos hermanos y que debían ayudar al sustento del hogar. Ellas vendían el pan que amasaba y horneaba su madre, Ceferina Quiñones, y cuidaban de las vacas. Y cantaban, siempre cantaban.
Hasta hoy, en que demuestran a cada paso una sustantiva calidad musical. Ue estará probada, otra vez, cuando sean secundadas por la Orquesta Sinfónica de su provincia, en “Corrientes poty”, de diego Novillo Quiroga y Francisco Pracánico, primera pieza musical registrada con el rótulo “chamamé” y llevada al disco por Samuel Aguayo, el 11 de febrero de 1931.
Pero, sobre todo, demuestran una honda calidad humana, al no permitir que la enceguezcan las luces del éxito que, muchas veces, no dejan ver el mundo real del ser humano concreto, con sus angustias, sus pesares, sus alegrías, sus sueños y sus esperanzas. Tal como lo cantan las hermanas Vera.
9 de Octubre de 1994 – Diario El Territorio
Etiquetas: MÚSICA REGIONAL
