INGRATITUD, EL MÁS GRAVE DE LOS MALES QUE SUFRE ISACO
publicado a las: 3:02 p.m.
publicado a las: 3:02 p.m.
INGRATITUD, EL MÁS GRAVE DE LOS MALES QUE SUFRE ISACO
“Ustedes tienen que tomar la bandera porque yo ya me voy”, dijo Isaco Abitbol con voz cansada. Destinatarios de su exhortación, los hermanos Tarnowski, misioneros de Apóstoles, quienes todavía no han abandonado la niñez y ya “pintan” como consumados intérpretes chamameseros.
Isaco – se sabe – soporta los rigores de una penosa enfermedad y su vida se apaga paulatinamente. Pero, no sólo son esos los rigores que sufre el maestro; hay uno más fuerte, más contundente: la ingratitud, sobre todo de las esferas oficiales y de los artistas – músicos como Isaco – de Corrientes, su provincia.
Alfredo Eduardo Ellero dijo que “sobran los dedos de una mano”, cuando se le preguntó quiénes de los músicos correntinos se interesaban por la salud del autor de “La calandria”. Y añadió: “Nicolás Antonio Niz, Rubén Miño – porque los dos se consideran como hermanos de Isaco – y Coquimarola; los demás, nunca aparecieron”.
Además, sus amigos: Julio Micheli, el grupo de Posadas que se moviliza constantemente hacia la ciudad de Corrientes, como de Gobernador Virasoro y Apóstoles.
En la capital correntina, el maestro se hospeda en la casa de Ellero, atendido por éste y su esposa, Norma Mirna Gauto de Ellero. “No queremos más donaciones en dinero, porque uno que Isaco no tiene apremios, y otro que hay quienes se aprovechan de él, y le sacan la plata; mi esposa y yo nos “bancamos todo”, afirmó también Ellero.
No obstante, conocidas son las exigencias de una enfermedad como la que sufre el maestro, a pesar de que se halla atendido solícitamente por los doctores Pedro “Cholo” Vera y Popescu.
A todo esto, cuesta creer que, entre tantos músicos que viven en Corrientes, muchos de los cuales ponen énfasis en la solidaridad como característica de la idiosincrasia del paisano del Nordeste, sólo Antonio Niz, Rubén Miño y Mario del Tránsito Cocomarola (conocido como Coquimarola, hijo del desaparecido autor de “Kilómetro 11” visiten al enfermo.
“Del dicho al hecho, hay mucho trecho”, dice un conocido refrán. Y ello sería aplicable, justamente, a quienes cargaron de elogios, antes, a Isaco, y hoy ni se acuerdan de acercarse hasta su lecho de enfermo. También, a las autoridades del gobierno correntino, que habrían cerrado las puertas de los despachos oficiales ante el reclamo de ayuda formulado en reiteradas ocasiones.
No prestar atención hoy nada menos que a Isaco, quien – al igual que otros de su talla – hizo tanto para que se conociera su provincia dentro y fuera del país, no podrá ser reparado mañana cualquiera fuere la actitud futura del gobierno correntino. Aunque, en rigor y salvo contadas excepciones, el orden establecido de la ciudad de Corrientes siempre dio la espalda a sus músicos populares. Es que, además, es en el interior de la hermosa provincia donde creció el chamamé con raíces comunes a la región guaranítica.
CARLOS CORREA
27 de febrero de 1994 – Diario El Territorio
Etiquetas: HISTORIA REGIONAL