Carlos Correa
ISACO ABITBOL "LA VIDA, EN EL BANDONEÓN DE DON ISACO"
publicado a las: 6:19 a.m.



LA VIDA, EN EL BANDONEÓN DE DON ISACO

“Yo, soy un agradecido de la vida; la vida me dio más de lo que merezco; amigos, la gente que me quiere, y mi santa madre, a la que nunca olvido”. Nada más que los ojos, que al abrirlos dejan escapar toda la luminosidad que guarda en su interior, transmiten emoción cuando Isaco Abitbol pronuncia – como deslizando – estas palabras, con su característico tono nasal.

Eso sucede cuando habla. Porque cuando toca, son sus dedos los que “dicen” – también como deslizando cada frase musical –y, para ello, utilizan el teclado del bandoneón, hasta hacer vibrar el instrumento, cuyos secretos él aprendió a dominar, y a extraerlos, sacarlos a la superficie y entregarlos a la gente, con la virtud de los elegidos.

“El mejor bandoneonista que escuché en mi vida, no se dedica al tango sino al chamamé y se llama Isaco Abitbol, sentenció alguna vez, con su voz cascada, el “Gordo” genial, Aníbal “Pichuco” Troilo.

Por eso, la certera valoración del público. Y el afecto, porque Isaco transmite afecto, sensibilidad. Igual que un pintor que con trazos precisos define un paisaje. O un estado de ánimo, un sentimiento. Porque no olvida el elemento fundamental del paisaje, urbano y rural: el ser humano.

Nacido en Alvear, Corrientes, hace casi 74 años, puede decirse que él, siempre fue un “adelantado”. Desde que le regalaron la primera bandónica o que, luego, “descubriera” el bandoneón, cuando estudiaba teoría musical en su ciudad natal. Después, su primera juventud en Buenos Aires, sus iniciales inclinaciones por el tanto hasta que, llamado por sus raíces, se dedicó a la música chamamesera. Y a enriquecerla.

Cofundador – junto a Ernesto Montiel – del legendario Cuarteto Santa Ana, tras un paso por “Los Hijos de corrientes” que dirigiera Emilio Chamorro, ya van más de 40 años que don Isaco arma y rearma su propio conjunto. En ese lapso, compuso piezas memorables, como “Bodas de Plata”, en 1939, o “La calandria”, en 1946, que nunca interesaron a productores de sellos grabadores porque “son muy de avanzada”. Debieron pasar muchos años, antes de que figurasen en el repertorio obligado de la mayoría de los intérpretes y que, al menos en la región misionera, “La calandria” llegue a conmover tanto como, si bien de un modo distinto, “Kilómetro 11”, de Tránsito Cocomarola, o “Posadeña linda”, de Ramón Ayala.

Será por su atributo de “adelantado”, que coincide con el empuje de los más jóvenes.

Como cuando compartió el escenario porteño del Obras con Antonio Tarragó Tos y León Gieco, en recordados recitales que permitieron a muchos jóvenes protagonizar el “descubrimiento” de un músico para quien no parecen pasar los años.

Más adelante, con igual éxito, lo recibió el Teatro Presidente Alvear, también de la Capital Federal.

Pero, es claro, él se siente más cómodo tocando para sus amigos. Como lo hiciera en la noche de clausura de la asamblea anual de ADEPA, que deliberó en Posadas. Allí, estuvo acompañado por Nicolás Antonio Niz, con quien forma dupla desde hace algún tiempo, y por Carlos Surio, quien lo secunda cada vez que don Isaco anda por Misiones.

El hecho que se sienta cómodo, no significa que permanezca estático, ni que le gusten los moldes. Es un creador, en libertad. Y de los que miran para adelante. Tanto, que suele decir, con ironía: “Voy a tocar hasta que Dios diga ¿basta! Y si Él me manda algún mensajero, primero vamos a discutir cuando voy a hacer el “viaje”. ¡ “Es que es tan linda la vida”!.

CARLOS CORREA

06 de octubre de 1991 – Diario El Territorio
1/09/1982: Conferencia "El Sindicalismo Argentino". Carlos Correa.
Quién es Carlos Correa
Nació en Posadas cuando en la Catedral daban las doce campanadas de un mediodía del mes de Noviembre de 1939.
Fueron tantas las actividades que desarrolló que resulta muy difícil resumirlas: periodista, sindicalista, militante político, docente, etc. Pero sobre todo, un profundo conocedor de su región misionera, sus costumbres, su música, sus bailes, es decir, de la cultura regional en sus distintas manifestaciones.
Después de tanta lucha, partió a "la Tierra sin mal" el 28 de Marzo de 2012, dejando una huella trascendente en nuestra historia.
Los aportes que brindó con sus conocimientos, pero sobre todo con su gran humanismo, me impulsan a crear esta página para transcribir -en parte- sus notas publicadas, la mayoría en "El Territorio" de Posadas, con el propósito de que les sea útil a quien las necesite, pues siempre fue muy altruista y generoso en enseñar lo que sabía.

Alba
Los cuarenta años de amor que vivimos en pareja con Carlos Correa, tantas actividades que encaramos juntos, la amistad y comunión de ideales que nos unieron me impulsan a concretar este sueño de compartir con los demás, aunque más no sea, una parte de su saber. Alba Rosabel Melo.

Archivo


CANAL DE YOUTUBE